febrero 13, 2008

Tres Historias sobre la Inferioridad del Tercio Superior


La primera vez que me enteré sobre tercio superior, fue por un e-mail de felicitación que me envió una compañera de estudios. Me informaba que yo estaba considerado en el segundo lugar del tercio superior de la facultad de Educación. La noticia me alegró más por la sinceridad de la felicitación que por el puesto logrado. Hasta ese momento consideraba que el merito no podría servir para otra cosa que el triste e infeliz arte de la pedantería. Una rápida revisión de los diarios peruanos en línea me radiografió la magnitud de lo que primero consideraba una frivolidad inocua, propia de nuestro vetusto sistema educativo peruano. La decisión del gobierno de Lima de contratar solo a aquellos que hayan egresados como parte del tercio superior de las escuelas de educación del país, a provocado reacciones encontradas a favor y en contra del mentado Decreto Supremo. No voy a aportar más sangre ni tiempo a las cuestiones legales o de forma. Déjenme simplemente contarles tres historias, sobre tres seres reales pero con nombre falsos. Tres historias que reflejan la complejidad que no cubre la simplona norma Aprista. Una norma embaucadora, burda, “populista” y discriminadora; un chanchullo de papel, tinta y bosta de búfalo, conocida como Decreto Supremo Nº 004-2008-ED o Decreto del Tercio Superior.

Claudia es guapa, sus padres son ambos profesionales, y cada día llegaba en su moto a la Facultad de Educación. Tacos altos, jeans de 100 dólares, espalda descubierta y lentes de sol. Su ingreso convertía al aula en un “catwalk”. En casa tiene una supercomputadora con conexión a Internet. Sus jueves, viernes y sábados son de juerga en alguna disco de balneario de Morales. ¿Algo de malo en eso? No, para nada. Claudia es una chica que sabía combinar muy bien la diversión con los estudios y, como la mayoría de los jóvenes, le gusta verse bien. A Claudia le hubiera gustado ser psicóloga, pero sus padres no quisieron enviarle a estudiar en Lima. Optó por estudiar Educación en Idiomas –No me quedaba otra pues, Alex- me contó un día. Detestaba la idea de tener que enseñar, y egresó con buenas calificaciones. Claudia pertenece al tercio superior.

Karina, es una compañera que muchas veces llegaba tarde. Agitada y sudorosa, se atolondraba en sus intentos de dar una excusa “aceptable” por su tardanza ante la profesora de francés. Karina estudiaba idiomas y trabajaba como profesora de inglés en una escuelita humilde, en una de las tantas barriadas de Tarapoto. Sus padres son campesinos humildes que viven en el sur de la región San Martin. Ellos no pueden enviarle todo el dinero que Karina necesita para dedicarse a estudiar a tiempo completo. Ella tiene que trabajar para pagarse los libros, la matrícula, el transporte, el cuartito que alquila en Atumpampa y su comida. Sus calificaciones negativas son más el resultado de la situación que le toca vivir que su falta de capacidad como estudiante. Si el ministro de educación la viera en su aula, repartiendo abrazos, divirtiendo a sus niños con figuras de cartulina que ella misma hizo en las horas que le robó al cansancio. Yo, a lo mucho imprimiría alguna foto que me bajé de Internet para motivar a esos pequeños, que para mi son “Chukis” y que para Karina son como ella suele llamarles: “tesoros”. Karina, ironía del destino, no pertenece al tercio superior. Su capacidad como docente nunca podrá probarla.

José es un estudiante regular. El francés simplemente “no le entra”, pero nadie le gana en el inglés. José esta hoy en el cuarto año de estudios de educación y vive el inglés como muy pocos estudiantes. Colecciona canciones, se baja las letras y las canta. Lee revistas en inglés y las usa activamente en sus clases de Práctica Profesional.
–Hasta ahora solo me han “jalado” en dos cursos, pero voy bastante bien- me contó un día mientras charlábamos de nuestros planes para el futuro. En ese entonces, ni José ni yo sabíamos que esos pocos jalados y uno que otro once lo sacarían del tercio superior. A punto de iniciar el último año de estudios, José debe estarse preguntando: ¿Por qué debo seguir estudiando hasta el final si no voy a encontrar trabajo cuando egrese?

Los alumnos destacados merecen el reconocimiento a sus logros académicos, sin embargo tales logros no deben ser el único criterio a aplicarse para contratar a algunos docentes, ni una excusa para excluir a otros. El presidente regional de lambayque, Yehude Simon, ha dicho que en su región estudiarán la posibilidad de otorgar un puntaje adicional a los maestros que egresen del tercio superior, nada más.

Concuerdo con León Trahtemberg, cuando dice que este decreto es doblemente discriminatorio, pese a las justificaciones bobaliconas del premier del Castillo. La norma, según Trahtemberg, discrimina por un lado a quienes pese a haber estudiado cinco años, en la misma universidad y con los mismo docentes no puedan postular a una plaza por no ser parte del tercio superior. Por otro lado, la norma también discrimina a estudiantes que, como José, están en los últimos años de estudios y no son parte del tercio superior, pues al iniciar sus estudios no podrían saber de la existencia de la norma en el futuro.

La calidad de nuestros futuros docentes requieren medidas mucho más complejas que la promulgación de decretos hipócritas, chantajistas y populistas. La formación docente en nuestro país debe pasar, en mi opinión, por tres cambios radicales: una mejor selección de los aspirantes a la docencia, incluyendo entrevistas personales y tests psicológicos; la desaparición de TODOS Los Institutos Superiores Pedagógicos y Facultades de Educación para formar la gran Universidad Nacional de Ciencias de la Educación y, para complementar esta medida; otorgar un crédito de estudios a todos los ingresantes a dicha universidad para que los estudiantes se dediquen solo a estudiar. ¿Qué, no hay recursos? ¿Un gasto de ese tipo detendría nuestro crecimiento económico? Por favor, para aceptar excusas como esas hay que ser un verdadero “caído del palto” y un miembro del tercio más inferior de la escuela aprista, que no es lo mismo pero es igual.

Karina tendrá que esperar una modificatoria a la norma o se quedará desempleada, con un título que ni siquiera le ayudará a protegerse de la lluvia. Claudia ya trabaja, como cajera en un banco de la ciudad pues la docencia no tiene el status ni el sueldo que a ella le interesan. José no entiende por qué no le informaron de la norma el primer año de estudios. Tampoco entiende por qué votó por el APRA.

Los Josés necesitan una oportunidad para demostrar que son o pueden ser tan buenos como sus compañeros del tercio superior. Nuestros niños necesitan más Karinas y menos Claudias. Necesitan seres con la vocación y el deso de enseñar y de aprender. Nuestra educación necesita un gobierno que vea la enseñanza pública de calidad como un derecho universal y como el motor más poderoso para el crecimiento y el desarrollo de un país. Nuestro pauperizado país necesita, urgentemente, un nuevo gobierno.

Artículos consultados
>El peor error es que el ministro se enfrente al magisterio y a las regiones.
>Hay una doble discriminación en la norma del tercio superior.
>Del Castillo instó a los presidentes regionales a apoyar la ley del tercio superior para los docentes.
>Existe contradicción en la norma del tercio superior', señala ex ministro

febrero 09, 2008

Hacerse el sueco


Es septiembre y gotas gruesas de lluvia se estrellan contra el vidrio laminado de los ventanales del aeropuerto de Schiphol en Holanda. Después de más de doce horas de vuelo trasatlántico me encuentro de nuevo con esta conocida, una señora encandilada con la modernidad y que se niega sin embargo a abandonar su glamour de dama chapada a la antigua. Hola, Europa- pienso mientras espero mi turno en el control de migraciones.
Llego y extiendo el pasaporte guinda al oficial que, con su mirada de aluminio, parece exigir el respeto que cree merecerse por estar envuelto en una camisa celeste y unos pantalones azul marino. Yo solo asocio su uniforme con el de los policías municipales de mi pueblo. Ornamentales guardianes del orden que nunca en su vida habían puesto una multa de tránsito o detenido a algún malhechor. La asociación me provoca un arrebato de risa que el oficial en referencia traduce como una burla. El policía escanea con su mirada la foto en mi pasaporte, luego mi frente, mis ojos, la doble cicatriz sobre mi ceja derecha, mis aretes de plata, mi pelo de asaltante, en fin. El roble holandés me interroga en el inglés gutural típico de los holandeses:
- Whjere are yjou goingj?
- To Sweden
- Wjhy?
- Because I live there- Respondí de una forma que no me convenció ni a mi mismo, y por supuesto, tampoco al policía de migraciones. El policía guardó silencio por tres largos segundos. Con su expresión parecía decirme: “¿Estás seguro?”
Sí, vivo ahí- respondí a su expresión desconfiada y a mi falta de convencimiento.
Dos vueltas mas al pasaporte y una mirada al escudo dorado de la tapa.
- Creo que esa es una buena razón - me dijo mientras ensayaba una sonrisa de cajera de banco. Falsa, pero sonrisa al fin.

Mientras avanzo a tomar mi vuelo de conexión, voy buscándole explicaciones a mi respuesta tan indecisa. Sí, en mi pasaporte existe un sello colorido y caleidoscópico con la inscripción sueca: PERMANENT UPPEHÅLSTILLSTAND. Sin embargo ¿Es eso suficiente para llamar a ese país de hielos y pinos mi hogar? ¿Puedo decir que no voy a Suecia sino que vuelvo a casa? ¿Soy un sueco o, literalmente, me estoy haciendo el sueco?
El sonido de aviso para abrocharnos los cinturones saca del fondo perdido de mi memoria esa fotos antiguas de los primeros viajes. Tiempos en el que mi primer pasaporte, como el joven que recién adquiere la mayoría de edad, se lanzaba hambriento a llenar sus paginas de sellos y experiencias. Hoy, cargado visas y garabatos que se apretujan entre las últimas páginas, mi pasaporte se comprime y avergüenza, como los dandis de 50 años que se horrorizan con cada nueva arruga. He ido y vuelto de Suecia más de 9 veces.

En 1999, la primera vez que fui a Suecia, formaba parte de un grupo de estudiantes tarapotinos que íbamos a participar de un programa de intercambio entre estudiantes peruanos y suecos. Entramos también por Holanda y pasé una de las mayores humillaciones de mi existencia cuando un policía gigante de piel de aceituna nos puso a todo los peruanos contra la pared para palparnos en busca de drogas (la amenaza terrorista todavía no la habían inventado los yankees). Los demás pasajeros, los europeos, pasaban mirándonos de soslayo y cuchicheando, adivinando quizá los motivos de nuestra detención, orgullosos de su cuerpo de policía por el “golpe dado al narcotráfico peruano”. Cuando nos soltaron no podía contener mi rabia y frustración. Un compañero jodido, de esos que nunca faltan, me miro solidario y me calmó diciendo:
-Humillante, sí. Pero no me vas a negar que el “negrito” tenía una buena mano.

El año siguiente volví para estudiar cursos libres en la Universidad Agrícola de Suecia. La nota divertida la puso mi amigo Herbert Quinteros, un virtuoso de la música, quien con la melodía de su quena se ganó los aplausos del publico y la ira de una guardia de seguridad rusa, todos reunidos en la sala de espera aeropuerto de Moscú. En es mismo vuelo de Aeroflot iba Doña Laurita, una viejecita echa de puro corazón y mamá de una amiga sanmartinense radicada desde hace buen tiempo en Suecia. Era su primer viaje al extranjero y su hija nos pidió la trajésemos con nosotros. Era de película ver el espectáculo de 10 jóvenes amazónicos acompañando a una viejecita de casi 80 años por entre los pasillos del Novo hotel, en la tierra del Kremlin…

Una aeromoza de KLM me despierta y me ofrece café, más tarde me trae el Dagens Nyheter (el principal periódico de Suecia). Por la ventanilla empiezo a percibir los lagos, canales, bosques de pino. Un paisaje que parece haber salido del mar. Entre la charla de los pasajeros empiezo a distinguir ese idioma que ya me es familiar. Ese idioma que me sonaba antes a alemán y que se habla como si estuvieses montado en una ola. Ese idioma de frases cortas y palabras largas llamado sueco. ¿Será por todo esto que siento que esta tierra de vikingos es mi segundo hogar?

Termino de recoger mi equipaje. No hay control migratorio en el aeropuerto de Arlanda. Por ello salgo directamente al hall principal del aeropuerto. Los pasajeros empiezan a balancearse entre los abrazo y besos de bienvenida. Al fondo del pasillo distingo tres personas que ya conozco. Ahora entiendo, Suecia no es mi hogar por que hable el idioma, no por el café ni el Dagens Nyheter, no son sus pinos ni sus lagos. Suecia es también mi hogar porque aquí viven mis tres razones de ser: mi esposa y mis dos hijos.
-Hola, los extrañé mucho.

febrero 02, 2008

Pronunciamiento del Frente Cívico de Desarrollo y Defensa de San Martín.

Las primeras reacciones del pueblo sanmartinense, congregado en su Frente Cívico de Desarrollo y Defensa, empiezan a surgir. El siguiente es el comunicado del FRECIDES a raíz de la nueva agresión Aprista a la soberanía y a la vida en nuestra amazonía.

El Frente Cívico de Desarrollo y Defensa de San Martín – FRECIDES, rechaza Proyecto de Ley 840 “ley de la selva” del presidente aprista Alan García Pérez.
El FRECIDES, se dirige a las autoridades, a las bases organizadas de San Martín y a la población en general para expresar lo siguiente:
1. El presidente Alan García, mediante el proyecto de Ley 840/2006/PE, actúa como abogado de intereses privados contrarios en algunos casos al Perú y a la salud de sus pobladores y pretende dar en propiedad o sea privatizar, las tierras de la Amazonía, que significa vender las tierras a grandes consorcios empresariales, peruanos o extranjeros.
2. Los peruanos y en especial los de la Amazonía, debemos saber que esto ya se venía cocinando mucho antes; por eso dio su Decreto 982, para que ninguna autoridad se atreva a protestar; luego crea un psicosocial acusando de “perros de hortelano” a “todos los peruanos”, si es que nos oponemos a la subasta de la amazonía. Y, últimamente en una carrera de concesiones se ha entregado cientos de miles de hectáreas, muchas de ellas superponiéndose a tierras de comunidades nativas y campesinas; todo, con la finalidad de que cuando se apruebe la nefasta “ley de la selva”, todas esas hectáreas concesionadas, ya estén deforestas, condición necesaria para ser privatizadas y tituladas.
3. En la amazonía peruana, no existen tales extensiones de tierras eriazas como pretenden hacer creer los impulsores de “ley de la Selva”. Y es más, no existe un catastro que precise qué tierras son eriazas y/o deforestadas y dónde se encuentran.
4. Sabemos que en poco tiempo entrará en acción el negocio de la captura de carbono, ¿no es acaso traición a la amazonía, el hecho de preparar condiciones jurídicas, para que sean las empresas privadas y mayormente extranjeras, las que se beneficien de este negocio?. O, el proyecto de ley busca preparar las condiciones para promover cultivos para biocombustibles, sin haber evaluado las consecuencias que traerán utilizar productos destinados a alimentar seres humanos para desviarlos a alimentar máquinas. Las cosas tienen que ser claras señor presidente, porque ese cuento de justificar el proyecto de ley para promover el progreso y el desarrollo YA NO SE LO CREEMOS.
5. Se equivoca el presidente Alan García, al pretender hacernos creer que otorgando títulos de propiedad en los terrenos de la Amazonía promoverá la reforestación y creará puestos de trabajo, porque parte de un error. Quien compra un terreno y tiene título, hará con él lo que le parezca.
6. Se equivoca el doctor García al decir en Madrid y justificarse, que países como Bolivia y Ecuador no creen en el Libre Comercio. NO SEÑOR PRESIDENTE, A lo que se opusieron y se oponen, así como usted debió oponerse, es a postrarse de rodillas ante los grandes capitales y firmar acuerdos entreguistas.
7. El señor García lejos de insultarnos de “perros del Hortelano” de “comunistas primitivos” o de “indios inservibles” a todos los peruanos, debe explicarnos: ¿De qué terrenos eriazos se trata? . Por lo visto usted desconoce señor García la realidad de la selva, pues lo que llama terrenos eriazos, en la amazonia son las PURMAS, que todos sabemos son bosques en recuperación, como tal es un absurdo e ignorancia tipificarlos de eriazos. Y si existieran terrenos eriazos, usted como abogado, bien sabe que son patrimonio de la nación y no pueden ser otorgadas en propiedad; y si pretende modificar la constitución, no lo puede hacer con mayoría simple, sino con mayoría calificada.
Es hora señor García de que PIENSE ANTES DE HABLAR, SOBRE TODO SI SE TRATA DE INTERESES DE TODOS LOS PERUANOS.
POR TODO LO EXPRESADO,
1º. Rechazamos enérgicamente el pretendido proyecto de ley 840/2006/PE, por ir contra nuestra soberanía; y por no haber sido consultado con los gobiernos locales, regionales ni con los representantes de la sociedad civil.
2º EXIGIMOS a los parlamentarios que representan a la amazonía, promover el rechazo del mencionado proyecto del ley cuando tengan que debatirlo en el congreso.
2º. Llamamos a las autoridades, organizaciones de base y a la población en general, estar atentos a los acuerdos del I CONGRESO INTERREGIONAL EN DEFENSA DE LA AMAZONÍA, a realizarse en Pichanaki (Chanchamayo - Junín) el 17 de febrero, donde se estará acordando las acciones a tomar en defensa de las tierras de la amazonía.
LAS TIERRAS DE LA AMAZONÍA NO SE VENDEN ….LAS TIERRAS SE DEFIENDEN
NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LAS TIERRAS DE LA AMAZONÍA

Tarapoto, 25 de enero de 2008.
Semira Pérez Saavedra PRESIDENTA FRECIDES